Un homenaje a lo que para muchos fue su infancia. Una pokebola, 150 criaturas inexistentes y horas y horas de mirar la TV creyendo que esa realidad podría exisitir en algún rincón del planeta.
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P.D. Luego cuando creces te das cuenta que los tipos que escribieron esto se drogaban.
Las vacaciones se han terminado y con ello el trauma de
muchos estudiantes regresa; las clases. Para una especie muy rara de seres humanos
puede resultar de lo más excitante volver a esas paredes llenas de sabiduría,
en donde seguramente encontrarán a un nuevo profesor para lamerle los zapatos y
conseguir su tan anhelado diez.
Sin embargo para otro puñado será un trauma volver a la
rutina de levantarse temprano, llegar a clase con un sueño que parecerán dos,
intentar no dormirse mientras un individuo habla sobre lo importante que será
su materia y finalizar con el típico comentario hipócrita de muchos diciendo “ya
quería volver a clases”.
Sí, esto es como una cruel película de terror, con la
diferencia que nosotros seremos los protagonistas que al final pierden algún
miembro, mueren o sobreviven con un trauma de por vida.
La vida del universitario por sí sola ya resulta ajetreada,
con tantos cambios es imposible no desubicarse y querer mandar todo a volar.
Pero como en toda buena historia de suspenso hay algo más, algo con lo que
muchas personas se tiran la soga al cuello mucho antes de pisar la
universidad/facultad el primer día de clases; el tan temido armado de horario.
Por suerte para mí, los horarios los arman en la universidad
y cuando uno llega el primer día de clases ya tiene su horario listo, sin pedir
permiso de nada, te lo dan y te aguantas. Pero para muchos otros es algo a
criterio propio, algo que los vuelve locos y que por abarcar demasiado e “intentar
terminar la carrera antes”, lo único que consiguen es fastidiarse tanto que
terminan odiando lo que en algún momento pensaban amar el resto de sus días.
Es por ello que mi consejo del día es el siguiente:
Si tu horario has de armar, sabias decisiones debes tomar.
De ti depende el que tanto disfrutes tu carrera o que tanto la odies al final
del año, lo importante y primordial en esta vida es disfrutar cada uno de tus
logros uno a uno.
Como diría mi abuela que nunca conoci: “El que mucho abarca,
poco aprieta.”
En otros anuncios, he actualizado el diseño del blog, cosa
normal en mí. En esta ocasión se implementaron algunas pequeñas secciones que
serán (si me da la gana) actualizadas semanalmente.
Descarga de la Semana.- Será un link que los llevará a un
misterioso mundo, lleno de alcohólicos, prostitutas y bares de bajo costo en
donde lo pasarán bien. No teman, no los infectará con ningún virus.
Video de Medianoche.- Aquí pondré un link hacia un video
aleatorio que a mí parecer merece la pena gastar algunos minutos de su
importante y ocupada vida.
Así que pequeños seres de carbono, espero disfruten lo poco
o mucho que aquí les iré dejando y como su buen amigo que soy les dejaré un
clásico de clásicos moderno.
La mano del hombre no siempre lastima al mundo. En contadas ocasiones permite que nosotros, los seres que habitamos este planeta, disfrutemos de algunas sencillas cosas que quizás a los ojos de muchos no son la gran cosa. Sin embargo, es bueno saber apreciar lo que la unión de lo construido por el hombre y la naturaleza por si misma nos pueden dar.
Muchas veces, sino es que siempre, no logramos levantar la vista mientras andamos por algún sitio. Nuestras miradas no encuentran algo más allá de lo que tenemos en frente. Sabemos que existe algo, pero pocas veces nos detendremos y miramos al cielo.
Muchos habrán escuchado acerca de este día que denominaron como el “Fin del Mundo” vamos, es lo que está de moda así como en su tiempo los hippies. Varias personas se alarmaron al ver que en sus calendarios pegados al refrigerador, era un día que comenzaba y terminaba en 1. Si, en el número más maldito de todos 1.
Es cierto que este tipo de acontecimientos suceden cada cien años, por el simple hecho de que la terminación de nuestros calendarios al escribir las fechas, siempre tomamos los últimos dos números (en este caso el 11). Sin embargo, también se dijo que durante este día pasarían grandes cosas, sería un cambio en la sociedad, así como en nuestro espíritu.